Paradas en los pedales

27/Sep/2016

Montevideo Portal

Paradas en los pedales

Mujeres iraníes se movilizan en las redes
contra el mandato de líder religioso que asegura que andar en bici “quebranta
la castidad de la mujer”.
«Montar en bicicleta a menudo atrae la
atención de los hombres, expone a la sociedad a la perversión y por lo tanto
quebranta la castidad de la mujer. Debe ser abandonado». Estas palabras
pronunciadas por el líder de Irán, Ayatollah Ali Khamenei, se hicieron eco a
principios de septiembre en todos los medios estatales alertando de la
‘amenaza’ de este medio de transporte.
Ante este nuevo caso de privación de las
libertades de la mujer, las iraníes se han movilizado en las redes sociales
bajo el hashtag #IranianWomenLoveCycling publicando fotografías y videos en las
que aparecen en bicicleta haciendo caso omiso a esta nueva normativa, según
informa La Vanguardia.
La periodista Masih Alinejad, fundadora de
‘My Stealthy Freedom’, es la persona que está detrás de este movimiento. La
iraní que actualmente trabaja como reportera en el canal de televisión Voice of
America (VOA) también estuvo involucrada en otra corriente que pretendía que
las mujeres de Irán publicaran fotografías de sí mismas sin hiyab.
«Lo único que quiero es que las
mujeres iraníes puedan disfrutar de los mismos derechos que los hombres. Que
puedan montar libremente en bicicleta, creo que no es mucho pedir»,
escribió Alinejad en su cuenta de Instagram. «No estamos haciendo nada en
contra de la ley, porque este deporte no tiene ninguna penalización en el
ordenamiento jurídico de Irán, así que vamos a respetarnos y apoyarnos los unos
a los otros», concluyó.
Una madre y su hija se armaron de valor y
publicaron un video montando en bicicleta y lanzando un mensaje directo al
líder iraní: «Es nuestro derecho y no vamos a renunciar».
Alinejad también apareció en la Conferencia
Mundial sobre la Mujer en 2016 y habló sobre el movimiento social de
«fuera el hiyab». «Las mujeres en Irán quieren participar en la
sociedad, pero para los clérigos esa es la gran amenaza, ya que para ellos las
mujeres no deben ser vistas ni escuchadas, sino quedarse encerradas en la
cocina», recoge el New York Times.